Dos pensiones distintas, dos finalidades diferentes
La pensión de alimentos y la pensión compensatoria responden a necesidades diferentes y no deben confundirse. Analizamos cada caso de manera individual, teniendo en cuenta la situación económica y familiar existente y los cambios que puedan producirse con el tiempo.
Nuestro objetivo es que el cliente comprenda qué puede solicitar, qué obligaciones puede tener y qué factores deben valorarse para determinar una pensión adecuada a la realidad de la familia. Cuando existe margen para el acuerdo, priorizamos el diálogo y la negociación; cuando no es posible, defendemos los intereses del cliente con firmeza.
01Pensión de alimentos
La pensión de alimentos está destinada a cubrir las necesidades de los hijos, incluyendo los gastos necesarios para su sustento, habitación, vestido, asistencia médica y educación, de acuerdo con las circunstancias concretas de cada familia.
Para determinar su cuantía estudiamos las necesidades de los menores y la capacidad económica de ambos progenitores, así como la organización de la custodia y el resto de circunstancias relevantes. No se trata simplemente de aplicar una cantidad automática, sino de buscar una solución proporcionada y sostenible.
También asesoramos en la reclamación de cantidades impagadas y en la modificación de la pensión cuando se produce un cambio relevante en las circunstancias económicas o familiares.
02Pensión compensatoria
La pensión compensatoria tiene una finalidad diferente: pretende compensar el desequilibrio económico que la separación o el divorcio pueda producir entre los cónyuges, cuando la ruptura provoca para uno de ellos una situación económica desfavorable respecto de la que tenía durante el matrimonio y respecto de la posición del otro.
Estudiamos aspectos como la duración del matrimonio, la dedicación a la familia, la situación económica de ambos cónyuges, sus posibilidades de acceso al mercado laboral, sus ingresos y las circunstancias que puedan justificar una pensión, así como su cuantía y duración.
También intervenimos en situaciones en las que se solicita su modificación, extinción o se discute su procedencia.
03Cálculo y adaptación a cada familia
Una pensión debe analizarse dentro del conjunto de circunstancias económicas y familiares. Revisamos ingresos, gastos, necesidades de los hijos, patrimonio, cargas económicas y demás elementos relevantes para plantear una cuantía razonable y defendible.
Cuando las circunstancias cambian, valoramos si procede solicitar una modificación de las medidas existentes, tanto para aumentar como para reducir una pensión, siempre atendiendo a la situación concreta y a la normativa aplicable.
04Reclamación y defensa frente a impagos
Cuando una pensión reconocida no se abona, estudiamos las cantidades pendientes y las vías disponibles para reclamar su cumplimiento. También defendemos al progenitor o cónyuge frente a reclamaciones cuando existen discrepancias sobre las cantidades, la obligación de pago o las circunstancias económicas.
Analizamos la documentación y preparamos la actuación necesaria, procurando resolver la situación de forma dialogada cuando sea posible y recurriendo a la vía judicial cuando resulte necesario.